Tras dar positivo por cocaína hace unos días, el británico Tyson Fury en una entrevista a la revsita Rolling Strone reconoció que cayó en una depresión tras proclamarse campeón mundial, tras ello se refugió en la cocaína y en el alcohol, sin pisar el gimnasio en todo el año.

“Llevo todo este tiempo bebiendo y consumiendo cocaína de lunes a domingo y poniéndome gordo como un cerdo. Lo único que me ayuda es beber hasta perder el conocimiento”, afirmó Fury.

El único responsable de lo que ha ocurrido con Fury es él, no es el primer boxeador y deportista que una vez logra una hazaña soñada, empieza su declive al perder la motivación necesaria para mantener lo que tanto le costo, llegar a la cima es complicado pero más complicado es mantenerse.

Fury alega temas raciales y piensa que ha sufrido una persecución:

 “Le voy a decir lo que ha sucedido: ha sido una caza de brujas desde que gané el título mundial. En cuanto me hice medianamente famoso por hacerlo tan bien ha habido una caza de brujas, por mis orígenes, por quién soy; hay un odio hacia los gitanos en el mundo. Sobre todo en el Reino Unido”.
“Tuve que pelear ante uno de los mejores campeones de la historia y nadie apostaba por mí. Derroté al tipo y me trataron como a una mierda. Después de una semana, la FIB me quitó el cinturón y se lo dio a otro”, declaró Fury

Arremete contra la FIB por despojarle del título, pero es obvio que si un campeón no expone sus cinturones lo normal es que sea despojado, en breve debería ser despojado de los cinturones de la AMB y de la OMB, más cuando en su primer aplazamiento simuló una lesión para no pelear y en su segundo aplazamiento dio positivo por cocaína, Tyson en vez de reconocer sus errores lanza la culpa al empedrado.

El propio tío de Fury, Peter Fury en un gesto de sinceridad reconoció que en julio no tenía ninguna lesión de tobillo, solamente con esta afirmación debería ser despojado inmediatamente, Peter afirmó:

Si soy honesto, puedo decir que no tenía nada. No he pisado el gimnasio desde hace meses. He estado ausente: bebiendo y haciendo cualquier cosa para distraer la mente. Solía adorar el boxeo cuando era pequeño, pero ahora lo odio”, afirmó Peter Fury.